jueves, 22 de marzo de 2012

GESTIÓN 2.0. : LOS PROFESIONALES QUE VIENEN





Cada vez se oye hablar más alto y claro de la tecnología 2.0 y cómo esta se extiende y lo impregna todo.Pero… ¿Qué significa la gestión 2.0?, ¿qué implicaciones tiene en la gestión de personas?, ¿qué características deben reunir los nuevos profesionales en las sociedades que vienen? Todas estas preguntas serán las que los profesionales de Recursos Humanos tengamos que contestar en los próximos años en entornos cada vez más dinámicos donde la incertidumbre es grande pero las oportunidades también.

Para mi, la inclusión del “2.0”, más allá de la moda que se pueda asociar al uso de la denominación, significa establecer un modelo de gestión basada, sobretodo, en el uso de las últimas tecnologías y herramientas informáticas de gestión y medición, para facilitar el trabajo y las relaciones en un mundo interconectado, obteniendo,así,  mayores ventajas competitivas a partir del trabajo y el compromiso de personas con mucho que aportar.


Significa avanzar en un cambio cultural que ya ha comenzado, y que evoluciona a nuevas formas de relación más colaborativas, independientes y participativas en las que adquirirán un gran protagonismo los trabajadores más autónomos y los más preparados, pero también aquellos más exigentes consigo mismos y los demás, adquiriendo, de este modo, mayores compromisos con sus organizaciones.

Significa, por tanto, fomentar el compromiso de y con los empleados, dejando atrás estructuras altamente jerarquizadas e inmóviles, y evolucionando hacia organizaciones más planas, flexibles y versátiles, capaces de adaptarse y moverse de manera ágil por entornos rápidamente cambiantes y aumentando, así, su competitividad.

Las implicaciones y los compromisos que las empresa tiene que asumir para llegar a este punto son muchos: abrirse a nuevas formas de hacer y entender su actividad y de asumir la dirección, formar e informar a los directivos, mandos y empleados, fomentar una comunicación abierta, trasparente y multidireccional, ser capaz de trascender sus antiguas ideas y asumir nuevos riesgos y retos… y todo ello a gran velocidad. Por todo esto, es necesario adaptarse más pronto que tarde, para poder seguir participando y creciendo en la sociedad actual y futura.

En definitiva, se trata de asumir y participar en importantes cambios que están teniendo lugar, no solo en el ámbito empresarial, sino también en todos las áreas de la vida; mirad a vuestro alrededor y pensad en cómo ha cambiado el modo en el que hacéis y pensáis las cosas en tan solo unos poco años. 
Pero, y en este nuevo panorama, ¿qué puedo ofrecer como profesional y qué debo buscar si busco a alguien para mi empresa?
Esta claro que cada vez será menos importante tener una gran mochila cargada de conocimientos (al ritmo que ocurren la cosas pronto serán altamente perecederos)… ¡Eso se supone! Lo que ahora se necesita es gente con capacidad: capacidad de observar y ver, entender, observar, analizar, aprender y actuar.
Por eso, entre las características que hoy son deseables para un empleado y que cada vez serán más solicitadas destacan:

- La polivalencia: ante la tendencia a simplificar las organizaciones y a establecer estructuras más planas y pequeñas, el nuevo profesional tendrá que intervenir en multitud de campos y con diferentes equipos de diferentes áreas.
- Buena capacidad de razonamiento y de análisis que le permita tomar decisiones de manera eficaz en entornos cada vez más complejos y cambiantes.
- Flexibilidad y buena capacidad de adaptación, tanto tecnología como social:el nuevo profesional tendrá que interactuar en entornos internacionales y multiculturales, y con una tecnología, en continua y rápida evolución, que tendrá que aprender a utilizar en muy poco tiempo.
- Capacidad de trabajo en equipoy solución de problemas de forma autónoma.

Resumiendo, se trata de buscar personas con potencial para actuar con éxito en diferentes escenarios. De este modo, además de una formación concreta y una experiencia deseable, se requerirán una serie de competencias básicas (empatía, una buena comunicación, alta capacidad de aprendizaje), que junto con las ya descritas, muestren que una persona no sólo es buena en un puesto y un momento o escenario concreto, sino que además, es capaz de serlo en muchas y diversas circunstancias y posiciones.

miércoles, 1 de febrero de 2012

EL VALOR DE IMPULSAR EL TALENTO


¿Qué ventajas tiene para la organización saber reconocer, identificar y potenciar el crecimiento profesional  de aquellas personas que saben hacer, quieren hacer y pueden hacer muy bien las cosas?

La respuesta aunque en principio podría parecer complicada, no lo es tanto ya que son muchas las ventajas que se podrían enumerar.  

La primera y más importante es que cuando hacemos que una activo, importante para la empresa por su desempeño y potencial crezca y ocupe posiciones clave en  la organización, esta también crece con él. Esto es así porque con el reconocimiento del trabajo bien hecho conseguimos que las personas reconocidas estén motivadas y se sientan parte importante en la empresa en la que trabajan aumentando así su grado de compromiso y disminuyendo la posibilidad de que se vaya a otra empresa. Esto, además del ahorro en coste de oportunidad que supone perder a una persona con alto nivel de desempeño y productividad, supone también un ahorro en costes de selección, acogida y formación sustancial que provocarían los altos índices de rotación propios de empresas donde las personas no están satisfechas ni se sienten reconocidas en su trabajo.

Otra ventaja sería el reflejo que la gestión del talento y el reconocimeinto de las personas tiene en el resto de la organización ya que con planes de este tipo también conseguimos que el resto de personas que forman parte de la empresa muestren una mayor orientación al logro teniendo un motivo más para trabajar mejor,  lo que influirá en un mayor nivel de productividad y competitividad para la compañía.

En este sentido, observando la realidad actual, vemos que las empresas más competitivas y de mayor éxito son aquellas que mejor se adaptan y para que eso sea posible sus empleados tienen que estar involucrados, motivados y tener la posibilidad de participar en planes de desarrollo profesional, ya que son ellas las que tendrán que ser capaces de afrontar nuevos retos y encontrar otras formas de utilizar sus habilidades para resolver nuevos tipos de problemas.

Finalmente cabe estacar como ventaja importante que los trabajadores que se identifican con la empresa y se sienten parte importante de ella, se comprometen con sus  objetivos en mayor grado; de manera que hacen lo necesario para obtener buenos resultados a la vez que potencian y proyectan hacia el exterior una imagen positiva de la empresa.

Aquí dejo un vídeo de Infoempresario.com donde Lluis Navarro Baquero de Navarro Consultores explica y refuerza lo que aquí se expone.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

BUSCANDO LA CUADRATURA DEL CÍRCULO


Después de un pequeño periodo de abandono de este blog (por obligaciones varias, que me han tenido algo ocupada), vuelvo a escribir para comentar un tema que, en teoría, todos los que nos dedicamos a este ámbito conocemos, asumimos y defendemos, pero que en la práctica se desvanece hasta desaparecer… LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE RECURSOS HUMANOS.

Hace varios días, en una reunión de trabajo, la persona con la que me entrevistaba me dijo “…necesitamos un profesional de RRHH que esté con un pie en el suelo y otro en las nubes…”

¡¡Sí, Sí, Sí!! pensé yo entusiasmada, mientras iba comentando, de manera más comedida y profesional, las ideas y temas que iban surgiendo. Me emocioné tanto porque, al fin, alguien miraba en la misma dirección que yo. Y es que no entiendo, por qué esto que a mi me parece tan simple, es tan difícil de entender para algunos directivos, a los que su día a día no les deja ver el horizonte y el pensamiento cortoplacista les nubla la visión, la ilusión y las ganas de emprender y avanzar que un día tuvieron…

Hoy, más que nunca, necesitamos creer que hacer las cosas mejor es posible, que no es necesario estar ocho horas sentado mirando a una pantalla para ser productivo… que la gente que piensa, crea, tiene iniciativa, se preocupa y se compromete es la gente que genera valor, es la gente que más rápido se adapta a los cambios y, por tanto, la que hace crecer los proyectos empresariales. Esta creatividad es algo que debemos potenciar, como explica muy gráficamente Helena López-Casares en su artículo “EMPRESAS REDONDAS CON SABOR A FRESA”, y esas son la personas que hay que valorar, a las que debemos dar razones y herramientas para que sigan haciendo lo que hacen, y no castigarlos por tener cosas que decir.

Debemos ser conscientes de que la realidad manda y que los resultados tienen que ser mejor que buenos, no sólo por el bien de la empresa en la que trabajemos sino por nuestro propio bien,  porque en ello nos va el trabajo, la carrera y nuestra calidad de vida.
A veces, deberemos entender y tolerar que las cosas tienen que ocurrir de manera diferente a como nos gustaría o a como creemos que deberían de ser. Esto es así porque jugamos en un campo muy extenso, con muchas reglas, con muchas partes afectadas (stakeholders) y con muchas circunstancias a las que hay que atender y con las que hay pelear, negociar y a las que debemos satisfacer.


Pero es ahí donde reside la importancia y, a la vez, la mayor dificultad de nuestra función como profesionales de Recursos Humanos; y es que debemos vivir en la permanente búsqueda de la cuadratura del círculo, alinear los intereses y objetivos de todas las personas que trabajan en la empresa con los objetivos de la propia organización (esto es el verdadero trabajo en equipo, porque todas y cada una de las partes son fundamentales en el resultado final).


Pero por encima de todo (las cuestiones técnicas se pueden aprender), un profesional de Recursos Humanos debe ser capaz de mirar al futuro demostrando una buena visión de negocio y desarrollando estrategias de gestión y desarrollo de personas que permitan crecer a la organización a la vez que crecen sus integrantes. De la misma manera, debe ser capaz, también, de trabajar “pegado al terreno” y resolver las cuestiones diarias y, seguramente, menos bonitas que afectan a las personas que, directa o indirectamente, están a su cargo.


Para convertir cualquier crisis en una oportunidad, hay que pensar que es posible, confiar en nuestras capacidades y saber ver las de los demás. Esta es nuestra tarea fundamental, porque el principal activo de una empresa son las personas que trabajan en ella.
Esas personas son las responsables de los resultados, y esos resultados pueden mejorar mucho si se gestiona teniéndolas en cuenta, si se es consciente de que la comunicación es clave y que la confianza es difícil de mantener y cualquier rumor puede echar a perder el trabajo de años.…
En definitiva, se trata de trabajar todos a una y de intentar construir empresas con visión de futuro y vocación de permanencia y trascendencia, competitivas y éticas, dónde las personas se sientan parte importante.



Y es que, aunque la cuadratura del círculo sea un problema insoluble hoy, nuestro deber es persistir en la búsqueda y descubrir en el camino una multitud de soluciones aproximadas y alternativas que nos permitan avanzar y evolucionar.



lunes, 29 de agosto de 2011

CONOCE TU ENTORNO Y TOMA CONTACTO


Para poder realizar una búsqueda eficaz y fijarnos objetivos realistas, además de conocernos a nosotros mismos, debemos ser conscientes del entorno que nos rodea, ya que es el campo en el que tenemos que librar nuestra batalla particular.
Antes de continuar desarrollando este punto, me gustaría recordar a todos los que están en búsqueda activa de nuevas oportunidades laborales que son necesarias grandes dosis de paciencia y constancia.
Tenemos que insistir y persistir en la búsqueda, no podemos saber de antemano donde estará la oportunidad, pero no debemos de cesar en nuestro empeño y dejar pasar el tiempo sin más. Este es nuestro trabajo ahora y, como escribe Fernando Trias, somos los responsables de buscar y encontrar nuestra buena suerte.


Es importante estar al día en las noticias y conocer lo que pasa a nuestro alrededor para poder tomar decisiones más acertadas teniendo en cuenta la información disponible referente a asuntos económicos, laborales, sociales, del sector o la región que nos interesa etc., ya que todas estas cuestiones nos pueden afectar directa o indirectamente en nuestro proceso de búsqueda y en la obtención de los resultados esperados.
También es muy importante, y esto es algo que solemos pasar por alto, analizar y conocer la situación del mercado laboral (dato actualmente nada alentador), los puestos más solicitados y el tejido empresarial de la zona o zonas donde preferimos trabajar para poder diseñar un plan de acción y establecer metas y prioridades que nos servirán como guía en nuestro proceso.
 

Hay múltiples fuentes a las que podemos recurrir para obtener esta información: Cámaras de comercio, Asociaciones y Colegios profesionales y, sobre todo, Internet, fuente ineludible y barata para recopilar datos del territorio y el sector o la profesión que nos interesa.
Una vez tengamos toda la información necesaria, deberíamos crear nuestro Mapa de Empresas Objetivo y tomar toda la información útil sobre ellas para utilizarlo como instrumento indispensable a la hora de enviar nuestras solicitudes, realizar su gestión y seguimiento y preparar adecuadamente las entrevistas a partir de la información recopilada.
Y por último, pero no menos importante en el análisis de nuestro entorno ya que es una de las mayores fuentes de información y recursos que a su vez nos puede abrir puertas, tenemos la RED DE CONTACTOS o NETWORKING.


Cultivar nuestra red de contactos y hacer uso de ella es la mejor forma de dar a conocer nuestra situación de búsqueda activa y amplificarla, de manera que, cuando surja la oportunidad, puedan hacérnosla llegar y podamos optar a ella.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de las ofertas de empleo y las vacantes existentes no se publican en los medios habituales (¿Os suena la famosa frase “…conoces a alguien qué…?”?). Hoy, este aspecto cobra un nuevo y amplio sentido debido a las redes sociales y al crecimiento, funcionalidad y éxito de redes profesionales como LinkedIn, Xing o Viadeo entre otras que desarrollaré en futuros post.

Os dejo este vídeo que trata sobre la importancia del Capital Social y la gestión de nuestra red de contactos.

Hasta pronto...



lunes, 20 de junio de 2011

Observa, analiza, planifica...¡Coge impulso!



Os propongo la lectura de una serie de post más prácticos que los anteriores (aunque se aceptan sugerencias, reflexiones, mejoras…).

En las siguientes semanas expondré una serie de tips o recomendaciones que espero sirvan para hacer más eficaz la búsqueda de nuevos retos y ocupaciones que nos permitan dar un salto cualitativo en aquello que ocupa una gran parte de nuestro día a día; el trabajo y la carrera profesional.


Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo



DÍA 1: CONÓCETE A TI MISMO

Se dice que esta sentencia se hallaba inscrita en alguna parte del Palacio de Delfos en honor al dios Apolo y que a través de ella se pretendía decir a los hombres que fueran conscientes de sus limitaciones y no aspiraran a las cosas propias de los Dioses.
Socrátes utilizó este aforismo en sus enseñanzas dotándolo de un significado más amplio al hacer hincapié en  que sólo a través del conocimiento se llega a la virtud.
Si trasladamos esto al tema que nos ocupa, podemos decir que sólo conociéndonos en profundidad (sin tópicos, sin convenciones, sin vernos en otros) mirándonos en el espejo a solas con nosotros mismos, llegaremos a entender cuales son nuestros verdaderos intereses, necesidades, nuestras verdaderas virtudes y nuestro defectos.



Sólo siendo conscientes de nuestros deseos e intereses reales (que no tienen porque coincidir con lo que se espera o hacen otros), de lo que nos hace “ sentirlos realizados de verdad”, podremos marcarnos metas y objetivos realistas y sinceros que nos hagan evolucionar a la vez que hacemos crecer también a quienes nos encontramos en nuestro camino.

Conociendo nuestras virtudes, identificando nuestros logros y fortalezas podremos potenciarlos y utilizarlos para trabajar en la consecución de las metas que nos hemos marcado.

Y sobre todo sólo siendo conscientes de nuestras debilidades podremos trabajar para convertirlas en fortalezas y hallar nuevas oportunidades de alcanzar nuestros objetivos.

Si para crear y planificar las estrategias de negocio en una empresa realizamos un análisis DAFO  ¿por qué no hacerlo de nosotros mismos?, ¿acaso somos menos complejos que una empresa? ¿acaso las oportunidades vienen a nosotros por si solas?

A veces da vértigo ser sincero y enfrentarse a nuestros propias inquietudes, nuestros defectos, nuestros deseos pero yo creo que, como alguien dijo alguna vez, la suerte está en quién la busca y para buscarla hay que saber identificar las oportunidades que nos harán crecer cuando estás se presenten.

¿por qué no empezar hoy? Comienza a preguntarte para conocerte